Programas de supervisión y penalizaciones

 

Las marcas de tarjetas Visa y MasterCard disponen de programas de supervisión y control de las retrocesiones (chargebacks) que reciben los comercios. En dichos programas se establecen las correspondientes penalizaciones a aquellos comercios que exceden el porcentaje máximo permitido de retrocesiones.

Se aplicarán penalizaciones a los comercios que superen las cincuenta operaciones de retrocesión, y durante dos meses consecutivos el porcentaje de devoluciones de cargos recibido supere el 1% de las transacciones del mes anterior.

Además, se han establecido programas para identificar a los comerciantes que, a pesar de no exceder los parámetros citados anteriormente, que dan lugar a la imposición de penalizaciones, reciben ratios cercanas de operaciones retrocedidas.

 

Los parámetros de alerta son los siguientes:

– Comercios que superen las cincuenta operaciones de retrocesión y el porcentaje de devoluciones de cargos sea superior al 0,5% de las transacciones del mes anterior.

 

Los parámetros de alerta no implican necesariamente que el comerciante sea penalizado, sino que obligan a que el comerciante dé explicaciones y esté obligado a enviar un plan de acción para demostrar que está tomando todas las medidas necesarias para evitar que los altos volúmenes de operaciones retrocedidas se repitan en el futuro.

Si el plan de acción enviado por el comerciante es considerado como insuficiente por las compañías de tarjetas, estas pueden solicitar que se imponga una sanción consistente en la suspensión temporal de hasta un mes de procesamiento de tarjetas.

Si un comerciante aparece en varias ocasiones en un archivo de advertencia, se podrán tomar medidas más severas, incluida la exclusión del comercio de la plataforma de pagos con tarjetas. Por esta razón, a pesar de que no existe una sanción directa, es necesario considerar los parámetros de alerta máxima como los valores máximos aceptables para el comercio.